Durante 20 años he cuidado con mucha dedicación mi jardín. Cuando llegué a vivir acá el patio era de tierra colorada, con mucha piedrecilla. Muy compacta y pésimo drenaje. Pero el verde ha ido ganando y gracias a mi amor por regar y robar patillas, el patio y el borde de cerro que rodea mi casa, están frondosos de hierbas, arbustos y helechos. La idea es extender estos cuidados hacia la ladera que se quemó, he aprendido bastante sobre lo que le gusta a las plantas nativas y eso ayudará mucho a los árboles nativos que iré transplantando desde mayo. Una de las primeras especies que traje fueron helechos. Los he ido reproduciendo lentamente porque son delicados ellos, les gusta la sombra y la humedad, hay que estar muy pendiente en verano. Para que crezcan grandes y bonitos, las plantas amigas son fundamentales. Se dan sombra entre ellas y mantienen la humedad del sustrato. Estos están en la orilla de una vertiente que antiguamente tenía agua todo el año, ahora un mes por añ...